Hoy al verte pensé en mil poemas
en millones de miradas enamoradas
en la luz de las velas de las cien cenas
en infinitos besos de amor regados por la casa.
Me da nostalgia pensar en el adiós
pensar en el hecho de que pueda perderte
una y mil veces dices que no me dejarás
yo sólo atino a sonrojarme,
a decirte que te amo.
Y es que nuestro amor es como de niños
un tanto iluso y un tanto torpe,
un tanto puro y un tanto celestial,
un tanto puro y un tanto celestial,
cómo olvider aquellas risas nuestras
y aquellos tropiezos al andar.
Desearía haberte conocido antes
pero llegaste cuando menos lo esperaba,
vaya sorpresa la mía, y
vaya sorpresa la mía, y
hoy estás junto aquí, abrazado a mí,
curioseando cada cosa que escribo.
Y no me intimida tenerte cerca,
verte así, abrazado a mí,
susurrando canciones de amor
y diciendo ambos al mismo ton... ¡te quiero!







