miércoles, 2 de febrero de 2011

Lo bueno...





Las castañuelas resonantes del viejo que toca en la plaza,
suenan tan armoniosas cuando interpretas a los ángeles,
porque sé que aunque lo parezcas no eres un ángel,
pero tienes esa luz casi celestial que a cualquiera confunde,
mas el azul intenso que hay en tus ojos,
que son mi océano de amor,
que son mi luz,
mi camino y mi gloria eterna.

Y tu andar,
qué puedo decir de tu andar…
qué puedo decir de tu galantería mi jinete,
qué puedo decir de tu delicadeza al hablarme,
Y qué decir de tu mirada que consigue derretirme,
si con solo sentirte cerca mi alma se enardece de amor.

No habrá en el mundo un ser tan perfecto como tú,
no habrá tampoco alguien que haga mi corazón palpitar con tanta premura,
ni habrá alguien que pueda amarte como lo hago yo.

Entonces, te deleitaré con el sonido de mi violín,
te escribiré una canción más,
te escribiré un cuento y te lo leeré por la noche,
déjame contemplarte esta noche vida mía,
déjame ser parte de tu cuerpo y déjame sentirte tan mío,
déjame ser tuya y dejemos que el amor haga lo suyo,
te necesito y te extraño,
escucharás en mis latidos la pasión desbordante de tenerte cerca.


2do mes.

Abuelo,
ya han pasado 2 largos meses desde que te fuiste,
desde que la muerte te hizo presa suya,
te fuiste y yo aún sigo esperándote aquí en la puerta de la casa,
miro la ventana por si estás cerca,
y afino mis oidos por si escucho tu bastón golpear el piso,
no ha sido fácil para mí hacer de cuenta que no estás,
más aún cuando todavía mi corazón te espera,
cuando todavía daría mi propia vida para traerte de vuelta,
te quiero abuelito, te quiero y te extraño mucho,
nos haces mucha falta,
no sabes cuánto te he pensado esta semana,
todavía recuerdo todo lo que hemos pasado,
las salidas, las compras al mercado, las visitas al médico,
las visitas al ministerio, tu sonrisa... esa sonrisa tan rara que me alegraba de solo verla viejo, 
tus gritos por la casa, tus comidas y tu música nada tradicional,
ahora no estás, el tiempo ha pasado tan rápido, me rehúso a decirte adiós, no quisiera olvidarte nunca, quisiera que estés aquí y que me abrazes, cuando veo tus pertenencias, tus relojes todos a la misma hora, tu extraño orden, tu ropita, ese gorrito que no te gustaba sacarte, cuando veo tu lugar de siempre para mí aún estás ahí abuelo, es tan triste, lloro porque odio las leyes de la vida, odio no poder verte más.


Pero sé que nos volveremos a ver Paccollito de mi corazón,
hoy te quiero más que nunca, pero mañana sé que te querré más,
espero que tus días al otro lado... sean agradables,
que finalmente te hayas reencontrado con la abuela después de casi 55 años viejo,
sé que ese fue el golpe más duro que tuviste que asimilar,
mamá aún habla de ti a diario, pero la noto más calmada y eso me parece bien, no dejamos de pensar en ti abuelo,
jamás olvides que te amamos y que no vemos la hora de volvernos a ver todos juntos...

Hoy, mañana y siempre en nuestros corazones Paccollo♥!