sábado, 26 de febrero de 2011

Perdí la cuenta...



No sé cuántas horas miré la ventana,
ni sé cuánto tiempo estuve recostada sobre la almohada,
escuchando el maldito tic-tac del reloj
y las alarmas de los autos,
no sé cuánto tiempo más transcurra en este estado,
alegrándome, sonriendo, sufriendo y odiando.

No puedo ofrecerte nada pues no sé qué es lo que quieres,
quisiera congelar mis sentimientos,
dejarlos fríos y acabar con el tormento,
callar a mi corazón y darle un sepulcro de los buenos.

Las calles por las noches me recuerdan a ti,
frías, vacías, bulliciosas, nada interesantes,
es tiempo de cerrar el ciclo,
es tiempo de decirte adiós,
es hora de acabar con esta farsa a la que llamas amor.

Si tú no lo sabes, menos lo sabré yo,
así que decido renunciar,
el amor hoy no es un cuento de hadas,
y está de más decir que tú NO ERES UN PRÍNCIPE,
los sentimientos andan perdidos como la llave que abre paso a tu corazón.

Si tú sientes miedo, peor me siento yo,
la lluvia gélida termina de enfriar mi corazón,
se rompen los hechizos, la magia terminó,
es tiempo de huir,
es hora de partir, es tiempo de acabar con este sentimiento pérfido y ruin.

Retorna mi razón y algo se quiebra en mi interior,
han de ser las emociones... que hoy se joda el corazón,
tu recuerdo me persigue, mi cordura  va veloz,
a todo esto sólo respondo, adiós.