domingo, 21 de octubre de 2012

Hoy mis penas.

Y pensar que mis penas sonaban eternas,
como el sonido del violín a media tarde en la catedral,
hoy ya no significan nada,
la primavera me llenó de margaritas,
me bendijo con un amor
y me trajo un arcoiris.

Hoy mis penas no significan nada,
mi amor ha renacido,
mis penas han sido asesinadas,
crucificadas y perdonadas,
qué soledad silente inunda mi alma,
qué paz interior se respira junto al mar.

Hoy mis penas no significan nada,
hoy no significas nada,
más que penas arrojadas al olvido,
en blanco y negro,
sin  pena ni gloria.

Hoy mis penas no significan nada,
y mi corazón emocionado entona la canción de despedida,
hoy ya no te necesito, mañana tampoco lo haré,
gracias por haber partido,
gracias por desaparecer,
gracias por mutilar mis sentimientos,
gracias por ya no estar más aquí.



Hoy mis penas no significan nada y SOY FELIZ.