miércoles, 16 de marzo de 2011

Son cositas pues.



Y quisiera compartir este cielo contigo,
este cielo hermoso que me recuerda a ti,
por el brillo que esparcen las estrellas,
por la felicidad con la que lo contemplo,
por el entusiasmo loco con que hablo de él.

Y amo este hermoso cielo,
este cielo lleno de nubes pasajeras,
nubes que asemejan humito,
nubes que son como el algodón,
suaves,
hermosas... incluso más que una flor.

si contemplo las estrellas,
se me viene a la mente el reflejo de tus ojos,
por esa chispa viviente,
por ese fuego incandescente que brotan de ellos,
por esa magia que desencadena el solo mirarte.

Y te quiero,
sé que te quiero,
te quiero como se aman las estrellas, la luna y el cielo,
como se quieren la magia, la ternura y el amor,
como se conjugan tu nombre y el mío, así te quiero y te quiero aún más,
porque te he querido querer queriendo, así queriendo quise querer.

Y no me preguntes por qué lo hago,
simplemente nació,
sin lógica
ni mucha tragedia,
es un sentimiento entusiasta,
lleno de vida,
pero al fin y al cabo...
te quiero porque te quiero querer.