sábado, 26 de marzo de 2011

Me rehúso al ADIÓS.



Cuando tengas que decirme adiós,
cuando decidas marcharte,
hazlo rápido,
huye,
vete... no voltees,
quizá la inseguridad pueda aprisionarte,
quizá el recuerdo sea muy fuerte,
quizá la llama del amor te consuma y quieras regresar,
quizá me quieras aún... quizá, quizá.

Y para mí no existen los términos medios,
estás o no estás,
es raro, sabes?
cuando mi mano se agita al compás del viento...
cuando tiernamente te digo adiós amor,
cuando mi voz se hace cómplice de un susurro,
cuando tengo la mirada perdida
el corazón hecho trizas y juro que te olvidaré,
regresas... mis pensamientos se pierden tan raudamente,
tan apresurados como cuando mi corazón presiente tu llegada.

Como cuando cae la noche
y mi alma enardecida desea tenerte,
cuidarte...
velar de ti y tus sueños,
ser parte de ellos y vivir en ti,
así de intenso, así de profundo es este sentimiento,
tan insólito, tan confuso, tan humano, tan complejo... así es este amor.

Quisiera pedirte que te quedes,
que no te vayas y me quieras,
que no me dejes y no mates mis sentimientos,
pero no DEBO, pues si amo... doy libertad,
y lo único que deseo es ver tu sonrisa,
que seas feliz,
que la vida te bendiga con amor y más amor,
porque lo mereces, porque yo te quiero y porque siempre,
siempre, siempre... desearé tu bien,
te desearé lo mejor,
es así que ve... huye,
el olvido se encuentra muy lejos,
el olvido se escondió,
el olvido no quiere ser encontrado, pues aquí vives mi amor.

Y quiero que sepas en esta fría madrugada,
que estoy pensando en ti,
que quisiera tenerte aquí conmigo,
que quisiera que me abraces,
ver tus ojos,
disfrutar de tu sonrisa,
poder besarte, abrazarte y decirte que todo estará bien,
pero no sé si pueda, no sé si deba,
quizá sólo deba dejarte callar,
pero este corazón es tan terco,
y mi razón tan sumisa a mi amor,
puede que esté un poco loca,
puede que lo esté,
son sólo efectos de mi enfermedad... de este mal al que llaman amor,
a este mal que quisiera ser bien.

Pero sin embargo te seguiré queriendo,
aunque mi corazón calle lo que guardo dentro,
porque no quisiera pedirte que te quedes,
pero sin embargo quisiera gritarlo,
pero qué hago... sino darte libertad,
aunque duela... aunque muera.

Ojalá no te vayas, ojalá no tenga que decir adiós.