jueves, 10 de febrero de 2011

Y mis versos que no riman...


Mira el cielo lejano...
hoy brilla para ti,
las estrellas que se creen niñas juegan al bosque encantado,
juntan sus manos y formas nuestros nombres dentro de un corazón.

El cielo está enamorado de nuestro amor
y la luna nos mira recelosa,
el cielo llora al ver nuestros manos unidas
y es aquí cuando comienza a garuar,
me abrazas... te abrazo,
entonces de pronto sólo existimos tú y yo.

Hoy la noche es cálida,
siento tus brazos alrededor de mi cintura,
siento tu aroma,
siento tu respirar
y siento el tic-tac de tu agitado corazón,
mientras ambos coreamos nuestra vieja canción.

Si tan grande es la emoción de tenerte cerca,
sé que el tiempo no bastará,
mas no importará,
porque estás aquí, frente a mí,
mostrándome y dándome tu amor,
tan pronfundo... tan intenso como el sol en su máxima expresión.

Y de pronto surgen mil ideas en mi cabeza,
surgen mil recuerdos nunca antes vividos,
libre de penas…
Y vuelvo a preguntarme por qué desperdicié tanto tiempo,
ya no existe el desconcierto,
ya se han ido mis dudas, por fin eres dueño de mis pensamientos.

Siempre serás aquella luz que brille al final del túnel,
mi arcoiris de amor después de la lluvia
mi esperanza más grande... mi eterno talismán,
el más bonito recuerdo, el más fácil de recordar.