domingo, 17 de julio de 2011

No entiendo.

Y sí,
yo dejé mil y un poemas a medias,
una canción sin coro
y un te qu-
soy quien quiso hacerte la vida más llevadera,
soy la loca que salió corriendo después de un beso,
soy la muchacha de los ojos café que una vez quisiste conocer,
sí, soy yo, he vuelto, he vuelto para verte sonreir.

Extiende los brazos,
y ven a mi encuentro
y por si fuera poco séllalo con un beso,
que aunque la noche se pinte gris
y el cielo ande llorando,
soy la que no fue tu novia y sin embargo amaste tanto.

Mi raro e incomprendido amor,
yo te quiero y siempre te he querido,
mas no sé por qué el olvido,
por qué el tiempo, por qué la distancia,
es que a veces necesito conectarme conmigo,
puede que no lo entiendas,
y puede que no sepa explicarte,
pero a veces soy así... jodidamente extraña.

Y yo pude amarte,
callada, abierta o absurdamente,
pero simplemente no me animé,

simplemente me guardé este amor
para entregartelo mañana o simplemente para dejarlo partir.

El amor en mí es raro... tan raro como hoy que puedo decirte que me voy por un buen rato.


Siento haberte querido tanto.

viernes, 20 de mayo de 2011

Locuras del loco corazón... o algo así!



Y yo te dije calla corazón,
aguarda...
estás muy frágil
las heridas aún no han cicatrizado,
pero tú
tonto,
iluso,
caprichoso,
afanoso de entregar tu amor saliste a la calle,
te mostraste y sucedió,
comenzaste a decir que todo era bello,
quizá al igual que a mí algún día todo te pareció perfecto,
y eso que no viste su sonrisa aquel día.

Pero sí,
debo reconocer que admiré tu gallardía,
mira que arriesgarte a cruzar la calle de la Ilusión fue demasiado,
tu vida, tus sentidos, tu todo corría peligro,
pero gritaste,
cantaste
y vociferaste: ME ENAMORÉ,
dije, bueno...
ya se le pasará a este loco.

Pero obligaste a mi mente a pensar en él las veinticuatro horas,
le dijiste a mi alma que lo quiera,
le pediste a mi mente que lo recuerde
tatuaste en lo más profundo de tu ser su nombre
y dije: ¡Rayos, lo perdí!
me pareció cómico después de todo,
total... mi corazón se enamoró de él.

Tiernamente...
me acostumbré a tus cantos,
a tus alegrías
a tus sollozos,
después de todo no era tan malo hacerlo,
es lindo vivir lleno de optimismo
y no andar con los pies sobre la tierra,
hasta que...
una noche horrenda de Mayo me preocupé
y pensé en el tiempo, en ti, en todo lo que referente a "nosotros"
si esto no es para mí, en el qué pasaría...
entonces me doliste,
lloré
y quise abandonar tu plan,
no quería hacerte daño corazón,
no quería verte triste ni melancólico mi vida,
quise hacerte olvidar lo inolvidable,
mas tu sentimiento fue tan fuerte,
noté que una nube gris se fijó sobre mí,
no sé cómo es que la vida se vuelve multicolor
cuando de pronto alguien dibuja un arcoiris entre tú y yo,
yo no sé si la lluvia nos mojó o el cielo lloró conmigo corazón,
no lo sé... aún hay cosas que jamás podré entender
y me niego a conocerlas, quizá la verdad a veces duele más de lo normal.

Pero corazón, mi razón está contigo,
si tu fin es amar, entonces ama,
no puedo detenerte
y andar enamorada es algo que me encanta,
quizá algunas cosas parezcan absurdas, pero me gustan tal cual están.

Corazón,
deja de andar coqueteando con él,
deja que yo tome la iniciativa,
relájate un poco,
el sonido que emites simula a un cronómetro a la velocidad de la luz,
tranquilo, todo va bien,
no desesperes... aquí estamos, él, tú -mi corazón y yo...

La noche se pinta divina,
y la luna vino a tratar de ser la protagonista,
mira que venir tan llena y vestida de dorado es un poco pacharaco,
pero bueno, dejémosla aquí, total somos un cuadro perfecto, él, tú -mi corazón y yo.

Caramba,
por un momento pensé que te saldrías de mí... corazón, basta ya!
parece que fueses a estallar,
y él se acerca, es raro,
se acerca un poco, está demasiado cerca,
rayos,
me tiembla todo,
qué hago?
y tú sigues gritando no sé qué cosas corazón,
y sus labios sellan los míos
y de pronto un beso invita al silencio,
jamás sentí algo tan sublime  *-*

No lo imaginé tan sencillo,
-tonto corazón, fue tu idea crear esta historia... y hacerle creer a los demás que fue así.

jueves, 12 de mayo de 2011

Cosa rara: el amor

♥

Quiero cantarte la canción del ayer,
aquella que nos hacía feliz cuando caía la lluvia empapándonos,
quiero sentir el olor a tierra mojada de mi pueblo,
quiero escribirte un nuevo poema
por si algún día no logras encontrarte en mis versos,
quiero revivir aquello que una vez sentiste
y si no puedo... intentar una vez más,
hasta que mi boca sepa a ti,
y tu aroma viva impregnado en mí tibiamente,
hasta sentirlo en mis manos o llevarlo conmigo,
y es tanto lo que se siente y es tanto lo que se deja,
y
te quiero,
te quiero y está de más admitirlo,
ya lo sabes, yo lo sé, ya lo sabemos y qué más da.

Me enamoré
y me enamoré de ti,
de tu sosegada voz al hablarme
y de tu rara manía al hablar,
o de tu risa empalagosa
o quizá de tu perfecta sonrisa, sí, tu sonrisa,
yo no sé si fueron tus ojos,
yo no sé...

Eres la melodía que endulza mi canto,
que alegra mi alma,
alborota mi ser,
eres todo y eres nada,
porque a veces te descubro rondando en mis pensamientos
y te desvaneces raudamente,
pero los sueños se hacen realidad,
cuando te apareces y me dices: "eh boba, he venido a verte",
dime entonces, cómo no ser feliz?

Cómo no serlo si te tengo,
si me tienes,
si nos tenemos y somos una sola persona,
un solo corazón,
una sola vida,
porque este amor es muy grande,
inmenso, más aún que el universo, el cielo y el mar,
ciertamente, no tiene límites,
cómo no ser digna de ti?
cómo no ser parte de ti?
te quiero y el querer hace que quiera quererte aún más.

Hay tantas cosas del amor que no entiendo,
pero sin embargo vivo... y nada más importa!

sábado, 7 de mayo de 2011

Se acabó


Esta noche me despido de ti
y dejo en el olvido al amor roído que alguna vez dijiste tenerme,
no hicieron falta los abrazos ni el beso fugaz con el que suelo irme,
tampoco el nos vemos mañana querido, tan solo el adiós,
empiezo a odiar un poco el invierno
y también odio que la lluvia atrevidamente enjuague mis lágrimas,
y recorra mi rostro desesperadamente
odio verme corriendo hacia la avenida tratando de alcanzarte,
cuando me doy por vencida y  decido ya no continuar.

Quizá mi amor fue demasiado grande,
de repente eso no significó gran cosa en tu corazón hecho jirones,
quizá mi amor no debía terminar así,
quizá tú no debiste haber dicho que me amabas,
o probablemente yo no te debí oir,
pero creí sentir esta dulce mentira,
que corrompió mi alma
y  la volvió vil,
y lo siento si alguna vez te pude herir,
óyeme algo... la vida no es nada justa,
si te quiero, no me quieres a mí,
y si me quieres, no te quiero,
dime entonces cómo no maldecir este sentir?

Callada estrella brillando en lo alto,
desnuda tu belleza para que la puedan contemplar,
cuerpo celeste bañado de gracia,
dime si un deseo me puedes donar,
y mientras tú te luces la luna observa,
ve mi dolor mas no me piensa ayudar,
luna tonta, luna aniñada, luna oronda,
dile a mi amado que ya no volveré,
porque si un día abandoné mis sueños,
fue porque a la margarita le faltaron las flores,
y un NO por respuesta no debía doler,
mas sus dardos apuntaron a mi corazón,
y como agrias espinas se impregnaron en mí
y para hacer esto más triste
diré que:
me esfumé  como el alcohol entre tus dedos
me esfumé y no pienso regresar,
después no digas lo mucho que me extrañas,
ni pidas que te extrañe porque no pienso caer en tu juego una vez más.

La vida y el amor son una cosa de locos,
mas locos-locos sólo podremos soñar.

martes, 3 de mayo de 2011

Ya no eres quien fuiste AYER.

Y las hojas del otoño se han marchado,
al parecer un rayo de luz ilumina la faz de la tierra,
(o son exageraciones mías y sólo puedo notarlo yo),
mas de pronto las flores tienen un aroma especial,
de pronto a mi vida se le antoja ser multicolor,
alegre...
nada monótona y llena de vida.

Y yo agradesco los momentos en que creí ser feliz,
en donde a tu egoísmo y maldad los abrazaba mi amor,
donde estuve ciega,
donde creí sentir tu amor,
mas ya no importa, las hojas de tu otoño se han ido con el tiempo,
haber abierto los ojos no es cuestión de suerte, es cuestión de la razón,
pero en buena hora, en buena hora.

Agradesco también tu sonrisa a medias, aquella que me robaba una sonrisa a mí,
agradesco tu abrazo seco, aquel que cobijó mis malos recuerdos en mi fantasía,
gracias también por no decir te amo, porque aprendí a amar así la vida,
gracias también por la mentiras, las mentiras que hicieron que mi verdad prevalesca
y agradesco también que te hayas marchado,
ya que si no te hubieras ido jamás habría conocido la fortaleza que hoy brota de mí.

Pero esto no es una triste despedida, sabes?
porque al decir adiós le di la bienvenida a la vida,
al amor, a la felicidad, a mi lado más afable,
mis sueños quedaron en sueños y tú te quedaste atrapado ellos,
en el vacío lugar donde van los recuerdos reciclados,
entonces evocaré a mi memoria y sólo conservaré los momentos gratos,
sólo ellos...

Recuerda siempre mi lejano amor...
no osar burlarte del amor de alguien,
pues quizá no lo sepas,
que quien se burla hoy, burlado será mañana,
y no es sólo cuestión de karma...
pero piénsatelo bien, no quiero verte llorar... mañana!



Cuídate de ti... cuidate de lo que prometiste AYER y no cumplirás MAÑANA.

domingo, 24 de abril de 2011

Ahora no.


Intentar entender lo errado, no es entender,
pretender vivir conforme a tu decisión mucho menos,
es hora de huir,
de callar,
de partir... de cerrar el corazón bajo mil llaves y buscar la salida.
tratando de no dejar espacios abiertos,
procurando parchar al mínimo los pedazos de lo que llamé corazón.

Pero no intentes mucho menos obligarme a hablar,
a confesar,
a gritar a los cuatro vientos lo que siento,
no ahora, cuando ya no me queda voz,
cuando me siento afónica,
cuando todo me duele,
cuando las flores de mi jardín se han marchitado,
cuando ya no siento confianza en ti,
cuando mi esperanza ha muerto.

No, no digas ahora lo qué sientes,
ya para qué?
por qué ahora?
eres tan egoísta... Je suis fatigué de vous
por favor, sólo da media vuelta, continúa tu rumbo y vete.

Mil veces me dije a mí misma: Ya déjalo,
ya déjalo... no te haces bien,
y mil veces mi estúpido corazón ignoró a mi razón,
como siempre... como ayer, mas no como hoy,
hoy que he decidido darle alas a mi libertad
e ir tras ella... a recorrer otros mundos,
a conocer qué hay más allá de lo que asoma,
simplemente voy de salida, adiós.

Y que en tu conciencia y en tu mente no habite la frase... Y si...
porque entonces no conseguirías nada,
para ese entonces estaré muy lejos,
como las estrellas, más allá del sol...
como ahora... como hoy.

sábado, 9 de abril de 2011

Y así va...



Vengo a decirte que mi primavera suicida intenta dejar esta vida,
que el sol intenso hiere,
que el frío me abraza y se sujeta de mi mano
y que poco a poco la gente va muriendo de pena.

Algunos pregonan que la gente vive encandilada de ti,
de tu verdad a medias,
de aquello que callas,
de aquello que se vuelve susurro si busca libertad,
como cuando me acerco a ti e intentas apartarme,
cuando sé que quisieras ser parte de mi vida,
residente de mi corazón
y vecino de mi alma.

Decir te quiero es más que mi verdad,
confesar lo que siento es un alivio,
entregarte lo más ínfimo de mí es tu derecho,
lo que mereces y lo que debieras tener,
mi verdad se reduce a tu mirar,
a tu risa contagiosa
y a tu apacible forma de entregarte,
a tu solemne forma de amar,
pero odio tu silencio,
aquel que se hace eterno
cuando se conjuga con la soledad.

Puede que esté equivocada,
que mi afán azaroso me esté matando,
que vivir pensando en ti no sea la mejor opción,
que debo ir alejándome de ti poco a poco.

La esperanza nuevamente se ha marchado,
y me aconsejan que me "haga a la idea" de que no estarás aquí mañana,
pero siempre encuentras la forma de engancharte a mí,
y siento que el mundo irradia nuevamente de felicidad,
pero vuelvo a lo mismo y lloro,
caigo en depresión
y el dolor es infame,
ahí es cuando los pétalos de las rosas caen,
cuando mis lágrimas enjuagan mi rostro
y digo: ya no más.

Mas sin embargo aquí estoy, esperándote,
intentado nuevamente oir tu canción enamorada,
tu voz que embriaga y deleita a mi corazón,
es tan confuso todo,
pero sin embargo sigues siendo a quien espero,
y aunque sé también que no debería lo hago.

Jugar a la ruleta rusa es mortal,
pero nada es más humano que amar cuando sabes que duele al final.

martes, 5 de abril de 2011

Disparates de madrugada.



Hay cosas que prefiero no entender,
por qué llueve,
por qué sale el sol,
por qué eres tan lindo,
o por qué razón absurdamente lógica podría quererte,
no porque me niegue al conocimiento,
si no... porque simplemente hay cosas que se dan y punto.

Ya no es cuestión de ciencia,
es cuestión de religión,
de creer en ti,
de creer en todo,
de creer en mí y negarlo todo.

Pero cómo callar,
cómo negar lo evidente,
cómo tergiversar la realidad,
cómo?
imposible!

Fue posible mi anhelo imposible,
qué bárbara situación,
qué terrible todo esto que me amilana,
inquieta,
jode,
perturba... qué enfermedad tan terrible.

Y si pudiera evitar todo esto... me negaría a ello,
dejaría que suceda una y otra vez,
dejaría que este mal carcoma mi alma,
mi amor,
mi corazón, mis pensamientos y mi sentir,
dejaría que la locura abarce cada parte de mi ser
y que se impregne en cada hebra,
ay de mí sin este mal, ay de mi sin ti!

Sonrío
y me asombro de lo que sucede,
mis pensamientos revolotean sobre mí,
me invitan a entregar mi alma, mi corazón,
pero temo por ellos,
temo como temí ayer, hoy por la mañana, ya no sé,
el tiempo vuela de prisa,
el tiempo no quiere ser alcanzado,
el tiempo ya se acerca a las 6!

Y no hay nada más terrible
que vivir con una duda,
no hay estocada más dolorosa que una inmensa interrogante,
algún día esta sed de verdad será saciada
y finalmente estaré tranquila,
bien o mal, sabré reponerme,
porque no hay mal que dure cien años y ni tarado que lo tolere.

Pero vuelvo a rebuscar mis recuerdos,
vuelvo a buscarte una vez más,
vuelvo a sentir la necesidad de verte,
abrazarte,
besarte la frente,
decirte: todo estará bien cariño,
este será un viaje contra la corriente,
pero al igual que Cliff... seré valiente!

Ojalá algún día comprendas el verdadero significado de las cosas,
qué se esconde tras un corazón que se parece a una rosa,
porque el amor que endulza provoca,
y el amor que calla perdura,
como el hermoso volar de una atornasolada mariposa,
como cuando la tarde cae en el oriente.

Esta vez podré cantar libremente,
esta vez podré tocar el cielo,
esta vez podré reir sin miedo,
esta vez la realidad y el amor se complementarán,
esta única vez podré decirte: cuánto lo he soñado,
esta última vez podré decirte: ¡eres lo que he esperado!

viernes, 1 de abril de 2011

Adiós.


Quisiera esta vez decirte adiós,
no recordarte,
pasarte por alto,
no pensarte,
y sé que es difícil pero no imposible,
y es que nuestra historia no fue escrita,
fue narrada,
contada a medias,
sin desenlace ni un final feliz.

Ojalá y disfrutes la palabra "nosotros",
ojalá el "ella y yo" sea bien usado,
ojalá tu sonrisa no muera con la noche,
cuando veas que no eres feliz,
cuando notes que te hago falta,
cuando sientas que me extrañas y yo no esté más.

Y es que el recuerdo es más fuerte,
pero mi orgullo está cual escudo,
me protege de ti y la palabra melancolía,
me aparta de ti... pero me atrae con tal fuerza
que no permite que el olvido pase por mi calle.

Y es que estas cosas del amor son tan antagónicas,
la felicidad y la tristeza,
el colmarte de vida... el matarte de pena,
el sentirte pleno,
a sentirte acabado,
y es que tu amor no existe,
es que tu amor es una ilusión,
es que tu amor no merezco,
es que tú no naciste para ser querido... es que tú no eres para mí.


Pero es mejor menguar de una vez este dolor,
calmar mi tristeza,
saciar tu indiferencia... 
enjuagándola en mi propia felicidad,
aquella vive en mí,
no por ti... ni para ti.

Sin embargo,
temeraria,
acudo raudamente a el Pasaje de la Indiferencia,
quizá cambie de opinión,
quizá mi bipolar escudo llamado orgullo se desvanesca
y mi amor por ti quede expuesto,
propenso a acabar conmigo,
inmune a ti,
entonces levanto una mano y la muevo de lado a lado,
me marcho y susurro... adiós, adiós.

Puede que te olvide, puede que cuando acabe estas estrofas
mi memoria borre tus recuerdos,
puede que mi amor acabe esta noche,
o quizá otra, pero sé que no estarás mucho tiempo más aquí.

sábado, 26 de marzo de 2011

Me rehúso al ADIÓS.



Cuando tengas que decirme adiós,
cuando decidas marcharte,
hazlo rápido,
huye,
vete... no voltees,
quizá la inseguridad pueda aprisionarte,
quizá el recuerdo sea muy fuerte,
quizá la llama del amor te consuma y quieras regresar,
quizá me quieras aún... quizá, quizá.

Y para mí no existen los términos medios,
estás o no estás,
es raro, sabes?
cuando mi mano se agita al compás del viento...
cuando tiernamente te digo adiós amor,
cuando mi voz se hace cómplice de un susurro,
cuando tengo la mirada perdida
el corazón hecho trizas y juro que te olvidaré,
regresas... mis pensamientos se pierden tan raudamente,
tan apresurados como cuando mi corazón presiente tu llegada.

Como cuando cae la noche
y mi alma enardecida desea tenerte,
cuidarte...
velar de ti y tus sueños,
ser parte de ellos y vivir en ti,
así de intenso, así de profundo es este sentimiento,
tan insólito, tan confuso, tan humano, tan complejo... así es este amor.

Quisiera pedirte que te quedes,
que no te vayas y me quieras,
que no me dejes y no mates mis sentimientos,
pero no DEBO, pues si amo... doy libertad,
y lo único que deseo es ver tu sonrisa,
que seas feliz,
que la vida te bendiga con amor y más amor,
porque lo mereces, porque yo te quiero y porque siempre,
siempre, siempre... desearé tu bien,
te desearé lo mejor,
es así que ve... huye,
el olvido se encuentra muy lejos,
el olvido se escondió,
el olvido no quiere ser encontrado, pues aquí vives mi amor.

Y quiero que sepas en esta fría madrugada,
que estoy pensando en ti,
que quisiera tenerte aquí conmigo,
que quisiera que me abraces,
ver tus ojos,
disfrutar de tu sonrisa,
poder besarte, abrazarte y decirte que todo estará bien,
pero no sé si pueda, no sé si deba,
quizá sólo deba dejarte callar,
pero este corazón es tan terco,
y mi razón tan sumisa a mi amor,
puede que esté un poco loca,
puede que lo esté,
son sólo efectos de mi enfermedad... de este mal al que llaman amor,
a este mal que quisiera ser bien.

Pero sin embargo te seguiré queriendo,
aunque mi corazón calle lo que guardo dentro,
porque no quisiera pedirte que te quedes,
pero sin embargo quisiera gritarlo,
pero qué hago... sino darte libertad,
aunque duela... aunque muera.

Ojalá no te vayas, ojalá no tenga que decir adiós.