viernes, 20 de agosto de 2010

Rarezas.


Abrir la puerta de la felicidad
es un trago que se toma frio,
es un dulce veneno,
es aventurarse a la felicidad que limita con el sufrimiento,
es decir hoy por ti y mañana por mí,
es decir sí quiero y sí, sí puedo,
me siento feliz,
me siento enferma,
me siento rara,
me patearon el hígado pero ando bien, qé emoción :)

Los nervios los tengo de punta,
pero si es así, a ti qué?

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