miércoles, 2 de febrero de 2011

Lo bueno...





Las castañuelas resonantes del viejo que toca en la plaza,
suenan tan armoniosas cuando interpretas a los ángeles,
porque sé que aunque lo parezcas no eres un ángel,
pero tienes esa luz casi celestial que a cualquiera confunde,
mas el azul intenso que hay en tus ojos,
que son mi océano de amor,
que son mi luz,
mi camino y mi gloria eterna.

Y tu andar,
qué puedo decir de tu andar…
qué puedo decir de tu galantería mi jinete,
qué puedo decir de tu delicadeza al hablarme,
Y qué decir de tu mirada que consigue derretirme,
si con solo sentirte cerca mi alma se enardece de amor.

No habrá en el mundo un ser tan perfecto como tú,
no habrá tampoco alguien que haga mi corazón palpitar con tanta premura,
ni habrá alguien que pueda amarte como lo hago yo.

Entonces, te deleitaré con el sonido de mi violín,
te escribiré una canción más,
te escribiré un cuento y te lo leeré por la noche,
déjame contemplarte esta noche vida mía,
déjame ser parte de tu cuerpo y déjame sentirte tan mío,
déjame ser tuya y dejemos que el amor haga lo suyo,
te necesito y te extraño,
escucharás en mis latidos la pasión desbordante de tenerte cerca.


3 comentarios:

Wesley Romero dijo...

Dios, leerte me hacen volver a mis épocas de colegio en las que escribía poemas...que sólo las escribía por inspiración, y terminaba tirándolas a la basura...

Saludos!

SRTA TEMPLARIA dijo...

Que hermoso poema.. eso todo lo escribes tú??

Comprendo 100% lo que estás pasando (en relación al anterior tema) las pérdidas son pérdidas siempre, el dolor debe ser similar.

Un abrazo grande!
(ya te agregué te pasaré a visitar siempre eh jajaj)
PAU

ichikaXvampire dijo...

que lindooo!!
me emocionas !!