domingo, 18 de septiembre de 2011

Momentos

 


Aún recuerdo las primeras palabras que le susurré a mi corazón,
aquellas que me recordaban que aún puedo ser feliz,
que el amor finalmente llegó y,
¡vaya, existe!

No sé cómo ni cuándo dije que te amaba,
o en qué situación extraña nos lo dijimos,
pero te juro que aún resuenan esas dos palabras,
están como un eco dentro de mi pensamiento.

Yo te amo, aún te amo, es verdad,
pero a diferencia de ayer,
eso no tiene sentido alguno en tu presente,
el optimismo nos fue esquivo
y la mala suerte se echó a andar,
una que otra discusión disolvió el amor en nada.

Se fue la fe que nos acariciaba,
la fuerza que nos acompañaba,
yo te amo y aún lo sabes,
pero si decidiste pasar de largo,
está de más pensarlo, yo no iré a buscarte.

Y aunque mi boca reclame tus besos,
y mis brazos vacíos aguarden tu llegada,
mis sentidos... inertes todos,
me protegen de cualquier peligro,
de comerte alguna estupidez.

5 comentarios:

leo dijo...

a veces cometer errores es realmente la mejor enseñanza de vida ... hay que descubrir que otros sentimientos pueden tirar de nuestro corazón inerte.

un beso enorme

cantaalma dijo...

tururururuú ♪ :)

Jesús dijo...

Sigo pensando que tu escribes para mi, me gusta leerte e identificarme con algunas entradas tuyas :3

Besito Janna.

Jorge Ampuero dijo...

Siempre es mejor andar con los sentidos bien activados, sobre todo en el plano del contradictorio amor.

Besos :)

cantaalma dijo...

Ya no escribes,
y ahora mi dosis de ternura de dónde la cogo? :)