miércoles, 26 de enero de 2011

Y no pude.


Creí que mis sentimientos habían muerto
que mis prosas ya no rimaban
que mis sueños ya no eran nada
y que estaba sola en la nada...

Pensé que la luz ya no resplandecía
y que en el espejo yo ya no estaba
ya no necesitaba mentir
ya no necesitaba callar
sólo necesita tu presencia para poder estar
y así... seguir viviendo.

Este cruel sentimiento de sentirte solo
esta cobardía de no poder decirlo
y más allá de todo... la impotencia,
la impotencia de no poder decirlo,
ni la osadía de escribir tontas cartas,
llenas de corazones multicolores,
miles de te quieros tan pintones,
hoy ya no estás, te fuiste y no volverás,
pero sé que tu recuerdo en mi alma quedará.

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